Tamelis y Orlando: una boda elegante con alma náutica en Cartagena

El 14 de marzo de 2026, Tamelis y Orlando se dijeron «sí» rodeados de 62 invitados, entre familia y amigos cercanos. Son de Cartagena, y quisieron celebrar en su ciudad una boda elegante, cálida y llena de detalles que hablaran de ellos. Tuvimos el honor de acompañarlos con la planeación completa, la decoración y la coordinación del día.

Un escenario con carácter: el Club de Suboficiales de Cartagena

El salón del Club de Suboficiales tiene una personalidad marinera que no quisimos esconder, sino aprovechar. Las cuerdas gruesas que enmarcan las columnas, los nudos náuticos y los escudos con anclas se convirtieron en parte de la decoración, y contrastaron de forma preciosa con la delicadeza de las flores. El resultado fue un ambiente elegante, con un guiño al mar que tanto identifica a Cartagena.

Una paleta suave: blanco, durazno, verde salvia y dorado

Toda la boda se construyó alrededor de tonos románticos y luminosos. Hortensias blancas, verdes y rosa antiguo, rosas en tono durazno y champaña, lirios, eucalipto y helechos llenaron cada rincón. Los centros de mesa altos, en jarrones de cristal, dejaban que los invitados conversaran sin obstáculos, mientras los platos base de vidrio con borde dorado y las servilletas durazno con aros dorados en forma de hoja completaban cada puesto.

Detalles que cuentan su historia

Nos encanta que cada boda tenga algo que solo pueda ser de esa pareja. En esta, los números de mesa llevaban fotos de infancia de Tamelis y Orlando, un detalle que sacó sonrisas en cada mesa y convirtió la decoración en una conversación. La torta, de dos pisos en blanco con rosas, lucía su monograma O&T en dorado. Y hubo espacio para las palabras: una carta escrita a mano, llena de amor y gratitud, acompañó uno de los momentos más emotivos de la noche.

Una ceremonia llena de símbolos

La ceremonia fue profundamente significativa. Sobre la mesa se dispusieron elementos simbólicos como pan trenzado, trigo, uvas, vino, granada, miel y monedas, cada uno con un significado para la nueva vida que empezaban juntos. Encendieron una vela en unidad, recibieron el lazo que simboliza su unión y, finalmente, intercambiaron los anillos en uno de esos instantes en los que todo el salón guarda silencio.

La mesa principal y la mesa de postres

La mesa de los novios fue un pequeño jardín: hortensias, rosas y lirios desbordándose alrededor de ellos, con velas altas en candelabros dorados. Muy cerca, la mesa de postres se robó las miradas con bases doradas de filigrana, mini postres, vasitos de mousse de fresa y la torta con el monograma de la pareja. Hubo tiempo, claro, para que los novios compartieran el primer bocado entre risas.

En palabras de Tamelis y Orlando

Gracias por todo el amor, la dedicación y el trabajo que pusieron en nuestra boda. Todo quedó simplemente hermoso y superó nuestras expectativas. Gracias por hacer de este día algo tan especial e inolvidable para nosotros. Mi esposo y yo quedamos muy felices y agradecidos con ustedes.

Tamelis y Orlando

El equipo detrás de esta boda

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